
Al poco tiempo de llegar a New York, la ciudad se me vino encima; el frio, la magnitud, la incomodidad, se me pegaron a la piel y de ahi que tomara la decisión de irme en el tercer mes a Miami, para conocer otra opción mas luminosa , mas cómoda y fácil por el idioma.
Pero debe de ser que esta forma de vivir, la energía creativa que se siente en cada calle se va calando en tu espíritu, tanto que sabiendo que en el próximo mes habrá una vuelta de tuerca en el frio ( vamos, que se nos va a congelar el culo!!! ) y que ahora nos toca eso tan normal aquí de empezar a buscar una casa para un mes, hemos decidido anular el viaje a Miami, apretar bien los dientes e introducirnos un poco mas en New York; reforzar los contactos ya hechos, aprovechar el tiempo de adaptación que ya hemos pasado y obligarnos a aprovechar cada minuto para crecer aquí, hacerte tu hueco y luchar por conseguir trabajar.
Anéctoda: Cuando una noche, bajas a comprar una botella de agua en pantalón corto y zapatillas de piscina y al cruzar la calle corriendo se te escapa una de ella y te ves descalzo y al ir a recogerla de refilón te das cuenta que lo que hay al fondo es el Empire Estate , de golpe te haces completamente consciente de que , efectivamente, esa situación es porque "Vives" en NY y no estas solo de paso y que empieza a ser tu nueva realidad. Y eso gusta, gusta mucho...
No hay comentarios:
Publicar un comentario