Mas o menos serian las tres de la tarde, Time Square se ha disfrazado de primavera y claro, la cosa cambia, vaya que si cambia. El archiconocido río amarillo de taxis pareíia brillar en un mas que nunca chillón colage de gente, movimiento y energía. Ese, ese justo ese, es el New York que tanto a atrae con su contoneo seductor.
Y en un instante pensé que después de criticar tanto esta ciudad, de tomarla a veces insoportable y arisca, al final cuatro meses fuera de ella se me hacen pesadamente largos, demasiado tiempo..
Creo que vine en el peor momento, con frío, nieve, y un viento que te raspa con saña, como si fueras a conocer a alguien y te lo presentan recién levantado de la cama, con el pelo alborotado, mal aliento y legañas en los ojos. Ese ha sido , estoy convencido, el Maniatan que yo he vivido estos tres meses y la impresión no es exacta y completa. Y ahora siento como una broma pesada perderme la otra cara ,la buena, aquella donde no necesitas embutirte en gruesos abrigos para pisar la calle, la que invita a pasear y sentarte en Bryan Park con tu ordenador, la que me permite crear imágenes con mi cámara en sus esquinas. Mientras escribo escuchando a Springsteen , solo espero volver pronto para andar en mangas de camisa y zapatillas, ligero de ropa y ánimo, cargado de proyectos en tardes que se alarguen con luz y calor. Entrar de nuevo al MOMA o meterme mil veces a esa librería maravillosa donde puedes emparpárte de arte sin que tengas que sacar la tarjeta de crédito para ello y a la salida sentarme en Unión Square a recordar que esta ciudad te devora si te duermes, que tengo que crear mil fotografías, independientemente de cual será el destino de ellas.
El metro seguirá sucio, habrá ratas, las prisas las mismas, los precios un puñetazo constante para la cartera, las pasaré aun canutas para hacerme entender o mas aun, para saber que me dicen, y el estilo de vida seguirá siendo insano con infinidad de aspectos en una calidad de vida en los talones de la que conozco de mi país, pero una vez adaptado eso son solo detalles del paisaje. Ahora controlo las estaciones, conozco lugares donde se puede comer bien y tienen un gran café y seguro que descubriré lugares nuevos y mil trucos para ir tirando en una ciudad que quiero me acepte y me dé una oportunidad para una temporadita ,aunque mi corazoncito sea muy muy madrileño por siempre jamás.
o a los ahorros,
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